En favor del trabajo colaborativo y el cuidado de las personas de Grupo Cajamar
Grupo Cajamar, líder de la banca cooperativa de nuestro país y uno de los diez grupos significativos del sistema financiero español, desarrolla su actividad con el propósito de colaborar en el progreso económico y social de los territorios donde desarrolla su actividad.

En línea con esta misión y en un contexto de crecimiento orgánico a nivel nacional, la entidad necesitaba en Madrid un espacio que unificara la operativa de sus Servicios Centrales y reforzara su cultura colaborativa y su apuesta tecnológica. La nueva sede operativa en el distrito de Retiro, concretamente en el barrio de Los Jerónimos, responde a este objetivo: un edificio emblemático que combina identidad, innovación y bienestar.
El desafío: unir equipos, potenciar sinergias
El aumento de personal y la distribución de los equipos en diferentes localizaciones de la capital hizo que Grupo Cajamar apostase por una solución para sus Servicios Centrales y favoreciera el trabajo transversal entre áreas.
El objetivo era crear un entorno operativo eficiente, flexible y conectado, manteniendo al mismo tiempo la identidad y los valores de la entidad: cercanía, cooperación y compromiso con las personas.

La solución: espacios que promueven conexión y bienestar
Steelcase colaboró con Cajamar para crear un entorno de trabajo moderno, saludable y eficiente, con más de 200 puestos operativos distribuidos en espacios abiertos, flexibles y llenos de luz natural.

El proyecto se desarrolló en torno a tres ejes principales:
1. Espacios que fomentan la colaboración y la cercanía
Cajamar apostó por espacios abiertos, minimizando la cantidad de despachos cerrados con el objetivo de romper silos y fomentar la proximidad entre equipos, impulsando un modelo de trabajo más colaborativo y transversal. Cada planta incorpora su propio office, concebido como un punto de encuentro informal que promueve la conversación, la conexión entre compañeros y la construcción de comunidad.
El ágora es la entrada principal del proyecto y primer contacto con la sede operativa. Integra una sala de formación y un área para interacción o pausa activa, ofreciendo a los empleados un espacio versátil que fomenta encuentros y refuerza la cultura colaborativa.
Y se ha dotado de distintos espacios de colaboración, que permiten trabajar en las mismas condiciones que en el puesto de trabajo, compartiendo con el resto de los compañeros. El ático y las terrazas completan esta visión, ofreciendo áreas para compartir ideas o simplemente disfrutar del entorno. Este enfoque destaca la importancia que Cajamar atribuye a la proximidad humana, en el marco de una cultura orientada a la cooperación, el bienestar y la conexión.
2. Bienestar y ergonomía
Cada elemento incorporado en el espacio busca mejorar la experiencia diaria de los profesionales. Todas las mesas son regulables en altura, promoviendo la movilidad y la postura saludable. Además, la sillería se adapta intuitivamente al movimiento del usuario y ofrece soporte ergonómico durante toda la jornada, reforzando el compromiso de Cajamar con el bienestar y la salud de sus empleados.
Los espacios cuentan con luz natural abundante, terrazas ajardinadas y zonas de descanso que invitan a desconectar y respirar, aprovechando la ubicación privilegiada junto al Parque del Retiro.
3. Confort acústico y concentración
La acústica fue un aspecto determinante en el diseño del nuevo espacio. Para garantizar privacidad y concentración, Grupo Cajamar incorporó cabinas acústicas de distintos tamaños, creando zonas insonorizadas ideales para llamadas, reuniones virtuales o tareas que requieren máxima atención. Además de mejorar el confort acústico, estas cabinas aportan una gran flexibilidad: pueden reubicarse fácilmente si la organización decide modificar la disposición del espacio, adaptándose así a necesidades y modelos de trabajo en constante evolución.

Esta estrategia ha permitido minimizar la construcción de zonas cerradas sin sacrificar el confort acústico. Además, se han instalado mamparas de vidrio doble que mejoran la insonorización general, junto con islas acústicas para reducir el ruido ambiental. Entre los puestos de trabajo, pantallas divisorias aportan privacidad visual y soporte para una colaboración rápida, equilibrando apertura y confort en un entorno de trabajo moderno y eficiente.
Sostenibilidad y eficiencia: un edificio referente
El edificio fue seleccionado por Grupo Cajamar por sus excepcionales características constructivas y su potencial para alcanzar los más altos estándares de sostenibilidad y bienestar, impulsadas por la propia rehabilitación y diseño del edificio, lo cual avala su compromiso con la salud, el bienestar y el rendimiento de las personas. Además, cuenta con un sistema acristalado que optimiza la entrada de luz natural y contribuye significativamente a la reducción del consumo energético.
La ubicación estratégica en el corazón de Madrid, con fácil acceso a transporte público, fomenta una movilidad más sostenible y reduce la dependencia del vehículo privado. Además, el edificio incorpora espacios para bicicletas y puntos de recarga para vehículos eléctricos, favoreciendo hábitos de desplazamiento responsables.
Gracias a esta visión integral, la nueva sede operativa no solo optimiza el rendimiento energético, sino que refuerza el compromiso de Cajamar con un futuro más sostenible y centrado en las personas.
Un espacio para crecer
Esta nueva sede operativa impulsa un modelo de trabajo más móvil, colaborativo y flexible, favoreciendo dinámicas conectadas y transversales entre equipos. El entorno se ha diseñado para responder con agilidad a las necesidades cambiantes de la organización, ofreciendo las condiciones adecuadas para trabajar con eficiencia, bienestar y alineación con los nuevos modelos de trabajo. Con este espacio, Cajamar refuerza su compromiso con una cultura colaborativa y preparada para afrontar los retos presentes y futuros.

