Trabajo remoto

Aprendiendo cómo aprender y enseñar on line

Las situaciones inusuales pueden ser una plataforma para la innovación y la creatividad en la educación.

Este artículo forma parte de la serie: Cómo ser productivo trabajando de manera remota.

Los educadores de Hong Kong comenzaron el nuevo año con un reto: mantener a los estudiantes interesados y aprendiendo desde casa, sobre todo de manera on line, durante un largo periodo de cierre escolar. Debido a los problemas de salud pública derivados del nuevo Coronavirus, los colegios cerraron en el Año Nuevo chino durante un periodo que durará al menos hasta el 20 de abril. La inusual situación se ha convertido en una plataforma para la innovación y la creatividad de la adaptación del plan de estudios y la impartición de clases, especialmente para que los estudiantes de secundaria puedan seguir su aprendizaje sin interrupciones. Si bien cada comunidad y cada centro educativo son diferentes, Hong Kong cuenta con muchos ejemplos que los educadores de todo el mundo podrían utilizar en caso de que tengan que hacer uso del aprendizaje remoto.

Aprendizaje virtual activo

No es la primera vez que se da el cierre de colegios. Tifones y otros problemas públicos ya han provocado esta situación con anterioridad, y en el Hong Kong International School (HKIS), los acontecimientos que tuvieron lugar a finales de 2019 hicieron que los educadores tuvieran que adentrarse en las aguas del entorno virtual.

El director asociado de enseñanza y aprendizaje del HKIS, Brent Brayko, afirma que el centro, que atiende a estudiantes de 9 a 12 años, ya estaba utilizando un sistema de gestión de aprendizaje on line para distribuir programas, dar acceso a los recursos y presentar tareas a través de internet. Aunque esto era una base para la educación on line, fueron necesarios otros elementos para lograr que el aprendizaje fuese lo más activo y exitoso posible.

«Aprendimos que los profesores debían saber que los estudiantes estaban conectados, y todos los días dedicaban un tiempo durante las clases para comunicarse. Ese contacto humano, aunque sea virtual, sigue siendo importante.»

Brent Brayko
Associate Principal, Hong Kong International School

Este insight está respaldado por una investigación de Steelcase, descrita en Blended Learning Ideabook, que reveló que el aprendizaje combinado funciona mejor cuando compagina actividades on line y presenciales. Por lo general, un enfoque óptimo combinará tecnologías basadas en la web, móviles y en el aula. Esta combinación mejora la efectividad del aprendizaje al permitir contenido, comentarios y un ritmo personalizados; proporciona acceso a diverso contenido especializado fuera del aula y permite el aprendizaje en pareja y en grupo. Debido al hecho de que este escenario ideal de persona a persona no es posible en este momento, los educadores están buscando otras formas de incorporar estos elementos al aula virtual.

Victor d’Hauteville, estudiante de 11 años de Hong Kong, afirma que sus clases de matemáticas on line son casi como las de un día de colegio normal. La clase comienza con el profesor explicando conceptos y tareas, y respondiendo preguntas a través de la plataforma de video, Zoom. Seguidamente, asigna a los estudiantes algunos ejercicios individuales con una hora de entrega concreta para que trabajen en ellos, y que tienen que «entregar» a través de Google Drive. Las actividades de aprendizaje basadas en proyectos permiten a los estudiantes trabajar en pareja. Victor y un compañero de clase utilizan WeChat para colaborar juntos en un proyecto de investigación.

En el HKIS, los profesores han estado usando Zoom para dar clases on line, ya sea desde casa o en sus aulas habituales. La plataforma de videoconferencia permite a los profesores ver a los alumnos e interactuar con ellos en formato de conferencia, preguntas y respuestas y debates, al mismo tiempo que ofrece a los profesores la posibilidad de dividir la clase en «salas» para grupos más reducidos e interacciones.

Aunque no hay nada como la experiencia de estar juntos en persona, poder utilizar la videoconferencia, en lugar de solo una llamada de voz, mejora considerablemente la calidad de las interacciones virtuales. Una encuesta de Fuzebox de 2014 puso de manifiesto que el 80% de los mensajes que las personas reciben provienen del lenguaje corporal, y según el artículo «Making Distance Disappear» , con el contacto visual se activan las partes del cerebro conocidas como neuronas espejo, que nos permiten «leer» las intenciones de otras personas, construyendo el entendimiento mutuo y la empatía.

«Esas herramientas adicionales hacen que la interacción y la comunicación sean más eficientes, lo cual es importante en este entorno de aprendizaje virtual. Pueden establecer la diferencia entre «soltar» información y ser un administrador de la información. Es sencillo poner on line gran cantidad de material, pero necesitamos enseñar», afirma Brayko.

Aprendizaje personalizado

La tecnología puede facilitar la relación entre los profesores y los alumnos, pero adaptar el contenido del curso a un modo de enseñanza que es menos interactivo por naturaleza supone un gran reto, según afirma Sarah Wheatley, profesora de humanidades en secundaria en el HKIS.

«La mayor parte de mis clases están basadas en el debate, ¿cómo es posible reproducir eso?», se pregunta. «Me di cuenta de que no se puede sustituir, aunque podamos charlar por escrito de manera on line o a través de Zoom», afirma Wheatley.

Para lograr los objetivos de aprendizaje, los profesores deben ser bastante más creativos en la manera en que pretenden impartir sus clases. Por ejemplo, los profesores de música graban vídeos para enseñar a sus alumnos cómo hacer instrumentos musicales con artículos domésticos, o les piden que practiquen alguna canción y se graben a ellos mismos cantando.

Según la investigación de Steelcase, una de las ventajas de utilizar la tecnología en la educación es que esta puede ser un suplemento para las interacciones cara a cara junto con el acceso al enorme depósito de conocimiento disponible en la red. Los profesores y alumnos pueden pasar el tiempo que duran las clases centrados en un aprendizaje cognitivo de un nivel más elevado con debates productivos y una interacción más dinámica y activa.

Wheatley mejora sus clases virtuales proporcionando herramientas de aprendizaje interactivas para que los alumnos puedan hacer un seguimiento después de la clase, incluyendo diapositivas de Google con enlaces a información adicional, como definiciones de nuevas palabras de vocabulario.

«En este momento estamos ejercitando muchos de nuestros músculos creativos, pero de una forma amena.»

Sarah Wheatley
Humanities Teacher, Hong Kong International School

Un enfoque holístico

Es evidente que hacer que los alumnos pasen ocho horas al día delante de una pantalla, aislados de sus compañeros, no es un escenario deseable, por eso los educadores se esfuerzan por tratar de averiguar cómo gestionar el bienestar social, emocional y físico de los estudiantes.

Los profesores en áreas como la educación física, están logrando que los niños sean más activos estableciendo actividades como salir a correr y documentar lo que ven por el camino; dándoles una rutina de yoga para que realicen y se tomen fotos en las distintas posturas; o en el caso de la clase de Victor, enseñando a los alumnos a hacer malabares.

Este pensamiento lateral se extiende a sujetos que aparentemente se prestan menos a la actividad física. Wheatley ha enviado novelas por correo para que sus alumnos puedan leer un libro físico en lugar de en una pantalla siempre que sea posible, y ha diseñado una clase en formato podcast que los alumnos pueden escuchar mientras caminan, planificando un debate de seguimiento para la «hora de clase».

El HKIS también ha creado un sistema de registro del bienestar on line, para que los consejeros escolares puedan seguir en contacto con los estudiantes a través de videollamadas. Y lo que es aún más importante, se ha reducido de manera generalizada el horario escolar para permitir más actividades al aire libre y más tiempo en familia para intentar compensar la valiosa interacción interpersonal que normalmente tiene lugar en el ámbito escolar.

Habilidades del siglo XXI

Fomentar habilidades esenciales como la creatividad, la curiosidad y la colaboración, tanto para estudiantes como para profesores, es uno de los beneficios inesperados de estos escenarios extremadamente disruptivos, explica la investigadora de diseño de Steelcase, Aileen Strickland-McGee.

«Al tratarse de una situación nueva y debido al hecho de que nadie tiene todas las respuestas, parece que las personas tienden a ver más las posibilidades de la situación, en lugar de las limitaciones. La creatividad no solo surge ante un lienzo en blanco, sino cuando las nuevas restricciones nos obligan a ser ingeniosos y a innovar. Por eso, esta nueva situación es un terreno fértil para que florezcan la flexibilidad, la agilidad y la creatividad», afirma Strickland-McGee.

Asimismo, esta situación ha dado a los estudiantes la oportunidad de aprender a ser responsables de su propio aprendizaje mientras trabajan de manera autónoma.

La investigación de Steelcase sobre aprendizaje personalizado reveló que cuando se deposita en los estudiantes la confianza para que asuman la responsabilidad de sí mismos y de su aprendizaje, normalmente avanzan, lo cual no solo desarrolla estos rasgos, sino que también fomenta un sentido de confianza con los padres y los profesores. «Comprendiendo cómo se comportan los alumnos cuando se les da libertad, los profesores pueden adaptar su enfoque y responder a las necesidades e intereses de los estudiantes», apunta el investigador de Steelcase, Andrew Kim. Realmente, este ha sido el caso del HKIS. Brayko afirma que la asistencia ha sido elevada, incluso la de aquellos estudiantes que se encuentran en el extranjero en distintas zonas horarias, muchos de los cuales aún asisten a las clases virtuales. Los estudiantes pueden acceder fácilmente al material del curso y los profesores son proactivos en el seguimiento de los alumnos que no participen en clase o no hagan sus deberes.

«Comprendiendo cómo se comportan los alumnos cuando se les da libertad, los profesores pueden adaptar su enfoque y responder a las necesidades e intereses de los estudiantes.»

Andrew Kim
Manager, WorkSpace Futures

Escuela virtual: Consejos para profesores

Los educadores admiten que la transición rápida entre un aprendizaje basado principalmente en el aula a la adopción de un enfoque de aprendizaje combinado puede resultar complicada, pero la colaboración y la comunicación son fundamentales, tanto dentro del colegio como con compañeros de otros centros, con los que se pueden compartir experiencias, ideas y políticas.

Una vez más, la tecnología puede facilitar el intercambio de información. En el HKIS, un experto en tecnología ha estado ofreciendo a otros miembros del profesorado consejos y trucos sobre las plataformas y aplicaciones que están utilizando, y un documento compartido de Google permite a todos los profesores compartir información útil adicional y soluciones que aceleran el proceso de adaptación a sus clases. Aunque no es exactamente lo mismo hacer una consulta rápida a un compañero en la sala de profesores, otras herramientas como Google hangouts y los grupos de WhatsApp pueden facilitar la comunicación.

Consejo para que los padres apoyen a los estudiantes

  • Crear un espacio personalizado para el aprendizaje. Nuestro hogar es un lugar donde buscamos inspiración, un entorno para el aprendizaje, comodidad y un sentido de pertenencia. Los elementos del hogar como una iluminación suave, una cómoda silla tapizada, exponer fotos o nuestros libros favoritos en las estanterías, o una manta cálida y acogedora, crean entornos para el aprendizaje donde los estudiantes pueden desarrollar un sentido de pertenencia. Tampoco hay que olvidar el acceso a la energía; la posibilidad de cambiar de postura y moverse durante el día; poder tener acceso a la privacidad siempre que sea posible; y la proximidad a las herramientas de trabajo, otras personas del hogar y a algún refrigerio.
  • Intentar establecer dentro del hogar un espacio reservado (o al menos regular) para que los estudiantes puedan hacer sus tareas virtuales, aunque sea una esquina de la mesa de la cocina. «Puede ser de ayuda indicar algo como ‘zona para el aprendizaje’. Esa rutina ayuda psicológicamente», afirma Brayko.
  • La rutina es importante. Preguntar a los niños de casa cuál es su horario de clase e ir verificando la asistencia por la mañana y durante el día. Como algunos centros tienen horarios rotativos, esta forma ayuda a los padres o cuidadores a que los niños se aseguren de estar organizados.
  • Aprovechar los descansos durante el día, como los periodos libres, y antes y después del horario escolar para llevar a cabo la actividad física y la interacción social que pierden al no estar con sus compañeros. Las salidas familiares activas como ir a caminar o a dar un paseo, o salir a comer juntos podrían favorecer su bienestar mental.
  • Preguntar a sus hijos cómo les va y alentarlos a expresar sus preocupaciones o frustraciones a sus profesores para poder resolverlas.

A corto plazo, mientras la escuela en Hong Kong se siga desarrollando de manera on line, seguirán existiendo oportunidades para explorar la creatividad y desarrollar la capacidad de adaptación y la responsabilidad de los estudiantes.

Y aunque Wheatley está impresionada con el compromiso de sus alumnos con esta nueva forma de aprendizaje, espera poder volver a la escuela normal: «Lo mejor de mi trabajo es la interacción con mis alumnos en las clases y poder disfrutar de esa relación. Echo mucho de menos poder estar frente a ellos y junto a mis compañeros».

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