Espacios informales

Por qué los espacios más atractivos en el trabajo se están quedando vacíos

Hoy en día, las oficinas de todo el mundo se parecen mucho más a una cafetería o a un hotel boutique que al laberinto de cubículos, despachos privados y salas de reuniones que Scott Adams caricaturizó durante su carrera. Introducir baristas y camareros en el espacio de trabajo, junto con cómodos sofás, mesas de comedor y sillas desparejadas es la tendencia más popular en el diseño del espacio de trabajo. Independientemente de que lo llamemos «resimercial», «espacio flexible» o «espacios inspiradores», el objetivo es el mismo: atraer el mejor talento ofreciendo un espacio de trabajo con un ambiente relajado y práctico. Este enfoque decididamente «anti-corporativo» del espacio de trabajo está pensado para inyectar creatividad y humanidad a nuestra cultura y nuestro proceso laboral.

Pero existe un problema: casi nadie lo usa.

A pesar de todas nuestras quejas sobre los entornos laborales tradicionales, muchos de los mejores espacios están vacíos. Cuando se presenta una variedad de espacios con aspecto de salas de estar elegantes o áreas de juego fantásticas, nuestros estudios han revelado que las personas no eligen los lujosos sillones con tanta frecuencia como las mesas y las sillas de trabajo más útiles (leer Office Remix).

La cuestión es por qué ocurre esto:

La respuesta puede sorprender a más de uno, pero la gente acude al trabajo para hacer sus tareas y no para jugar al ping pong. No tiene nada de malo introducir un poco de diversión en el trabajo, pero no a costa de dejar de ser productivo. A las personas les puede gustar el aspecto de la cafetería, pero para trabajar prefieren espacios adecuados para ello. El mobiliario diseñado para ver la televisión o acurrucarse con un buen libro no es el mismo que aquel diseñado para dar soporte a las personas que trabajan con ordenadores o que colaboran con sus compañeros de equipo. Sentarse en pufs en el suelo inhibe la creatividad y la colaboración en lugar de fomentarlas.

¿Significa esto que las oficinas volverán a parecer esos laberintos grises y beis que te devoran el alma? No lo creo. Las oficinas pueden diseñarse para ser lugares relajantes e inspiradores para trabajar, donde las personas puedan irse al final del día con una sensación de realización y también con un sentido de comunidad. Pero esto requerirá un enfoque completamente distinto del diseño de oficina, uno que tenga en cuenta los diferentes tipos de espacio que necesitan las personas, cómo estas realizan su trabajo y qué sensación les produce el espacio.

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